

Se distinguen tres tipos de oficios:
La recolección es el primer paso para poder obtener materiales e ingredientes para usar en los oficios. El recolector obtiene lo que necesita directamente de la naturaleza: animales, plantas y minas.
Aunque parece un trabajo sencillo, a medida que el recolector gana experiencia y mejora es capaz de obtener ingredientes más complejos y valiosos.
Cada recurso (animales, zonas de pesca, plantas, árboles, zonas de minería) puede tener uno o varios materiales posibles, con distintas dificultad de extracción.
Los oficios de recolección se implementarán como habilidades, de forma que los personajes puedan asignar puntos a estas habilidades en cada nivel. Un mismo personaje puede practicar varios oficios de recolección.
La tirada para intentar extraer un material de un recurso es una tirada enfrentada entre tu habilidad y la dificultad del material:
d20 + Bonif. Habilidad vs. CD material
Pueden existir bonificadores extra, por ejemplo si se usa un utensilio mejor. También se pueden aplicar penalizadores, por ejemplo si una zona de pesca o una mina están sobreexplotadas.
La explotación de la zona aumenta si se usa mucho, de forma que en las zonas de pesca y minería que estén sobreexplotadas será muy difícil sacar algo. Cuando lleven un tiempo sin usarse el nivel de explotación bajará.
Característica: Destreza.
Utensilio: cuchillo de cazador.
El cazador ha aprendido a descuartizar y despellejar a sus presas para obtener los materiales que le interesan. El cazador obtiene pieles, huesos, carne y vísceras. A medida que se hace más experimentado puede extraer y aprovechar materiales más exóticos, como colmillos, escamas, cuernos o caparazones, o sangre de dragón!
Con una única tirada el cazador puede sacar varios materiales de un animal (por ejemplo, piel y hueso).
Característica: Sabiduría.
Utensilio: caña de pescar.
El pescador aplica su sabiduría y experiencia para lograr que piquen los esquivos seres marinos, seleccionando el tiro de caña, longitud del sedal, tipo de cebo y lugar para lanzar, además de la paciencia necesaria. Además de peces el pescador puede obtener otros ingredientes como caparazones, escamas, conchas y algas, o incluso perlas o tesoros perdidos.
Característica: Sabiduría.
Utensilio: hoz de herborista.
El herborista es capaz de recolectar y aprovechar extractos de hierbas, plantas y árboles, pues sabe dónde buscar, por donde cortar, y cómo conservar cada extracto según la planta, la zona y la época del año. El herborista obtiene hierbas, cortezas, raíces, frutos, brotes y hongos, que serán muy útiles para que los curanderos elaboren pociones y ungüentos.
Con una única tirada el herborista puede sacar varios materiales de una planta (por ejemplo, raíz y fruto).
Característica: Fuerza.
Utensilio: hacha de leñador.
El trabajo del leñador es simple, aunque la experiencia es clave para utilizar con eficacia el hacha de forma que la madera salga fácilmente y sin daños. Un buen leñador es el mejor amigo de los carpinteros, además de permitir una buena hoguera.
Característica: Constitución.
Utensilio: pico de minero.
El trabajo del minero es duro, pesado y en condiciones extremas, pero gracias a su labor la tierra nos regala sus más preciados tesoros de piedra, metal y gemas. El minero extrae piedra para tallar o hacer moldes, carbón, metales para la herrería o gemas y piedras preciosas.
Los oficios propiamente dichos se utilizan para convertir los ingredientes recabados por los recolectores en productos terminados con usos prácticos, como armas, armaduras o prendas, o piezas para usar en otros productos, como mangos, empuñaduras, remaches o cuerdas.
Los artesanos de cada oficio son personas dedicadas a la fabricación de bellos y útiles objetos, que hacen de ello su profesión y del taller su hogar.
Además, todos los oficios (excepto el de curandero) permiten especializarse en una de las distintas ramas existentes. El artesano especializado con años de experiencia puede llegar a crear verdaderas obras maestras que, sin llegar a ser objetos mágicos, sí serán dignos de reyes y nobles.
Los personajes empiezan con nivel 0 en todos los oficios (aunque algunas subrazas o clases pueden tener bonificadores iniciales), y cada personaje sólo podrá ser maestro en una única especialidad (armero, forjador, espadero, joyero, sastre, peletero, tallador, ebanista o curandero), aunque podrá tener ciertos conocimientos básicos del resto de oficios y especialidades (máximo nivel 20).
Los oficios usan recetas, y sólo podemos hacer recetas de dificultad igual o inferior a nuestro nivel.
La mayoría de recetas de oficios son de una especialidad concreta. Hay sin embargo algunas recetas genéricas que son de oficios en general: herrero, artesano o carpintero. Para esas recetas se usa el nivel más alto que tengamos en las especialidades del oficio.
Por ejemplo, forjar un lingote de hierro es una receta genérica de herrería, así que se usará el nivel más alto que tengas en las especialidades: armero, forjador, espadero o joyero.
Las siguientes habilidades proporcionan bonificadores a los oficios:
Característica: Fuerza.
Utensilio: martillo de herrero.
El herrero es aquel que comienza a trabajar con los productos que se extraen de las entrañas de la tierra, sobretodo metales, aunque también piedras y gemas.
El herrero aprende a extraer el metal y formar lingotes para usar en la forja. También talla la piedra para crear moldes y otros objetos como pipas de piedra, y talla las gemas en bruto y piedras preciosas para obtener gemas pulidas que serán admiradas por todos. Todos estos materiales serán utilizados para crear armas, armaduras, yelmos, joyas, etc.
El herrero también fabrica piezas de metal necesarias para otros oficios, como remaches para el cuero, hebillas, juntas para ballestas, clavos para escudos, etc.
A medida que el herrero progresa en su profesión podrá especializarse en una de las cuatro ramas del oficio:
El armero trabaja el metal en láminas, planchas y anillos para crear bellas armaduras de mallas o de placas, grandes armaduras completas y yelmos de batalla.
También fabrica escudos de metal para la guerra y brazales.
El forjador trabaja grandes piezas de metal para formar armas contundentes con mortíferas cabezas, como mazas, manguales y martillos. Da forma a lanzas y dardos, e incluso balas de metal para las hondas.
Además continúa el trabajo del herrero básico en la confección de piezas metálicas para otros oficios.
El espadero es un maestro herrero especializado en los filos. De su forja surgen las más bellas espadas, dagas y estoques, así como todo tipo de hachas.
También fabrica filos para armas más exóticas, como hoces, kamas, guadañas o kukris.
El joyero se especializa en trabajos de precisión, con gemas y pequeñas cantidades de metal, normalmente oro, plata y otros metales preciosos.
De su meticuloso quehacer salen las más bellas joyas: anillos y collares para reyes, coronas y diademas, cetros de mando y para magos. También puede hacer llaves y ganzúas, e incluso espejos o joyeros. También son requeridos para decorar armaduras y armas de grandes señores.
Característica: Destreza.
Utensilio: cuchillo de artesano.
El artesano utiliza ingredientes extraidos de animales y plantas para crear materiales con un sin fin de usos. Curte las pieles para obtener cuero o las talla para usarlas directamente. Trenza hierbas y plantas para obtener cuerdas, o las trata para crear pergaminos. Carda e hila lana, algodón y otros materiales para obtener telas.
El artesano también fabrica piezas de tela y cuero necesarias para otros oficios, como cuerdas para arcos, violines o cañas de pescar, correas para armaduras y escudos, etc.
A medida que el artesano progresa en su profesión podrá especializarse en una de las dos ramas del oficio:
El sastre trabaja las telas para tejer las más bellas prendas. Cose todo tipo de ropa, camisas y hábitos, capuchas y birretes, guantes de seda, capas y sayos. También puede tejer sacos y bolsas, banderas y estandartes, abanicos e incluso sombrillas.
El peletero se especializa en tratar las pieles y los cueros. Fabrica armaduras acolchadas, de cuero, de cuero tachonado y de pieles, guantes de cuero, cinturones y botas. Puede engarzar escamas y piezas en el cuero para crear cotas de escamas o corazas hechas con caparazones. También puede crear hondas y látigos, y bolsos de cuero.
El carpintero usa directamente la madera provista por un leñador para cortarla, tallarla y obtener cientos de formas y usos. Fabrica tablones de madera que podrán servir para escudos o mobiliario, además de las piezas de madera para tallar bastones. El carpintero también puede tallar el hueso, las astas y el cuerno para fabricar empuñaduras y otros utensilios.
El carpintero también fabrica piezas de madera necesarias para otros oficios, como mangos y empuñaduras para armas, marcos para espejos o cuadros, mástiles de lanzas, alabardas, guadañas, o banderas, etc.
A medida que el carpintero progresa en su profesión podrá especializarse en una de las dos ramas del oficio:
El tallador continúa el trabajo del carpintero, llevándolo aún más allá. Fabrica escudos de madera con los tablones, usa piezas de madera para tallar bellos bastones, varitas o clavas. Puede tallar pipas, cañas de pescar o juguetes. Fabrica antorchas, cofres y baúles. También elabora flechas y virotes de madera.
El ebanista es un carpintero especializado en los trabajos de precisión con maderas nobles. Su meastría es necesaria para el torneado y la elaboración de armas de madera potentes y precisas, como arcos y ballestas, además de otros trabajos delicados como la fabricación de instrumentos musicales.
Característica: Sabiduría.
Utensilio: almirez de curandero.
El curandero es químico, boticario y alquimista en uno. Utiliza todos los extractos de hierbas y plantas recogidos por el herborista para preparar pociones, pócimas y bebedizos, así como ungüentos y pomadas. De hecho casi todos los curanderos son también herboristas.
También sabe utilizar las propiedades vegetales para crear tintes e incluso venenos. Además, puede fermentar o usar el alambique para destilar bebidas.
No se trata realmente de un oficio, sino de la capacidad que tienen los versados en la magia de transferir la energía de sus conjuros a un objeto, convirtiéndolo en un objeto mágico.
El proceso de encantar un objeto no es simple. A menudo requiere ingredientes especiales y siempre resulta agotador para el artífice, pues debe traspasar un conjuro y parte de su esencia al objeto a encantar, perdiendo así experiencia. Pero este proceso puede transformar la obra maestra de un artesano en algo realmente poderoso y temible.
Un fallo en el proceso de encantamiento y el objeto podría quedar destruido o incluso explotar.
Además del encantamiento de un objeto común, como un arma o una prenda, existen objetos especiales que se usan como contenedores de magia, para almacenar conjuros y lanzarlos cuando es necesario:
Las siguientes dotes tienen relación con el encantamiento de objetos:
La magia arcana es la más utilizada para encantar objetos, y los magos y hechiceros son a menudo más famosos por sus creaciones mágicas que perduran en el tiempo que por sus otros logros en vida. El arcano que encanta un objeto está transfiriéndole parte de su poder, que consume experiencia ganada, pero a cambio hace que el mago disponga de un objeto con magia en sí, que le puede llegar a salvar la vida.
Los encantadores arcanos pueden lograr los más variados objetos mágicos, como bastones que emiten luz, armas con daño de fuego o que al impactar lanzan conjuros, armaduras que te permiten cierta inmunidad al daño, arcos o ballestas con munición infinita, bolsas de contención, armas con regeneración vampírica, anillos que lanzan conjuros, cascos que permiten ver lo invisible y muchas otras maravillas.
Los clérigos imbuidos del poder de una deidad pueden convertir un objeto normal fabricado por un artesano en un objeto bendecido por un dios, de forma que se convierta en un arma sagrada para acabar con las criaturas malignas (o buenas), o una armadura santa que proteja a su portador de los enemigos de la deidad.
Aunque los objetos con encantamiento divino no son tan comunes como los arcanos, todos los que luchan por la causa de su dios, como paladines o guardias negros, valoran en extremo un arma bendecida o sagrada. Muchos de estos objetos se convierten en reliquias para los fieles.
Según el nivel del conjuro divino utilizado suelen emplearse distintos términos para el objeto encantado:
No es muy frecuente pero los druidas que extraen su poder del medio natural pueden también llegar a encantar un objeto con sus conjuros, normalmente para dotarle de propiedades especiales contra alguna raza concreta o de regeneración y protección de la vida del portador. Algunos ejemplos son armas y armaduras utilizadas para combatir a los hombres-lobo, a los vampiros o a los muertos vivientes.